Claves de las tomas de los colegios porteños
*Los estudiantes decidieron que la toma sigue
*Eduardo Feinmann, al borde de la desesperación
*La estrategia pedagógica de C5N y Radio 10 no está funcionando
*Clases de derecho para M.Macri.
*A pesar de los intentos de Eduardo Feinmann de humillar a enérgicos púberes que se le rieron en la cara o le dieron lecciones de derecho, los secundarios decidieron ayer en asamblea continuar con la toma en reclamo de reparaciones edilicias en las desmoronadas escuelas de la Ciudad de Buenos Aires.
*Eduardo Feiman, al borde de la desesperación. Los estudiantes pueden aprender lengua, matemática, incluso sociología y quizás, aunque no le gusta mucho a Eduardo, Educación Cívica y Derechos Humanos, pero esa materia, la lucha por sus derechos, esa nunca la aceptaría.
*La estrategia pedagógica de C5N y Radio 10, implementada tradicionalmente por Feinmann y Gonzalez Oro, no está funcionando. ¿Propondrán que se aprenda la materia del miedo y la persecución? El Jefe de Gabinete ya dio una primera lección con su iniciativa de armar listas negras de estudiantes que participen en la toma.
*Como la justicia se lo impidió, aduciendo que era a todas luces inconstitucional, el Jefe de gobierno Mauricio Macri hizo su descargo: ¿Qué es la Constitución...dónde queda? Perdón, yo soy ingeniero... ¿Habrá algún estudiante secundario que pueda darle alguna clase de derecho a Mauricio? Es un llamado a la solidaridad.
domingo, 29 de agosto de 2010
martes, 24 de agosto de 2010
Un día histórico
En un día histórico, los monopolios boquiabiertos, absortos frente a dos mujeres tiernas como la carne y duras hasta los huesos, desesperados arañando sus sangrientas ganancias, los dueños del poder y la palabra, se ven avasallados por la poesía de la historia.
Saben que su ejército precarizado los abandonará feliz al doblar la esquina. Balbucean salivando libertades que pisotearon y otras que violaron abiertamente, pensando que la impunidad sería eterna.
Saben eso de que no se puede mentir a todos todo el tiempo y aún así pensaron que este día histórico nunca llegaría.
Este día, en que el vértigo empieza a colarse por las venas y a oleadas de oxígeno nuevo, la sangre grita fuerza, compañeras.
Mientras políticos genuflexos, con las rodillas machucadas de tanto agacharse frente a los poderosos, sin rubor en las mejillas, lanzan proclamas por el mercado, nostálgicos de la época Banelco.
Dos mujeres: una con el valor más profundo que su herida, la otra decidida y ardiente, escriben la historia del fin de la mentira.
Saben que su ejército precarizado los abandonará feliz al doblar la esquina. Balbucean salivando libertades que pisotearon y otras que violaron abiertamente, pensando que la impunidad sería eterna.
Saben eso de que no se puede mentir a todos todo el tiempo y aún así pensaron que este día histórico nunca llegaría.
Este día, en que el vértigo empieza a colarse por las venas y a oleadas de oxígeno nuevo, la sangre grita fuerza, compañeras.
Mientras políticos genuflexos, con las rodillas machucadas de tanto agacharse frente a los poderosos, sin rubor en las mejillas, lanzan proclamas por el mercado, nostálgicos de la época Banelco.
Dos mujeres: una con el valor más profundo que su herida, la otra decidida y ardiente, escriben la historia del fin de la mentira.
jueves, 19 de agosto de 2010
Comunas digitales
Mañana, viernes 20 de agosto de 2010, se inaugurará el portal http://www.vozdebaires.com.ar/ cuyo eslogan es ¨Hacia un gobierno electrónico participativo¨. Esta nueva red social propone reunir tanto a vecin@s como organizaciones sociales de la Ciudad para facilitar el debate y la participación a través de las nuevas tecnologías de la información. La iniciativa, impulsada por la Legisladora porteña María José Lubertino, promete ser un buen complemento de la participación ciudadana que posibilitará la nueva Ley de Comunas. Es así que el portal permite crear foros relacionados a cada comuna y a cada barrio con el objetivo de discutir los problemas locales.
El lanzamiento del nuevo sitio tendrá lugar en el Salón Montevideo de la Legislatura de la Ciudad, en la calle Perú 130, el viernes 20 de agosto a las 18.
El lanzamiento del nuevo sitio tendrá lugar en el Salón Montevideo de la Legislatura de la Ciudad, en la calle Perú 130, el viernes 20 de agosto a las 18.
sábado, 14 de agosto de 2010
PROBLEMAS DE CARTEL
El reciente alejamiento de Elisa Carrió del Acuerdo Cívico y Social que formaba junto a la UCR puede interpretarse en términos de lo que en el ambiente teatral se llaman coloquialmente "conflictos de cartel".
Los únicos momentos de unidad que muestra la "oposición" son aquellos marcados por los intereses que pretenden representar: los de la Sociedad Rural y los del multimedio Clarín. Por eso se los vió unidos para la foto en la larga y penosa mesa que iba de Joaquin Morales Solá al impresentable Olmedo con su célebre campera amarilla, el abanderado contra el matrimonio igualitario. En los últimos días, también se los supo reunidos recibiendo instrucciones de Héctor Magnetto, el CEO de Grupo Clarín.
Fuera de eso, la construcción ficticia que los medios llaman oposición no logra articular una alternativa política seria. Mientras tanto, el letrero de la obra "Yo represento a la Patria Sojera" sigue con su primer puesto vacante y hay varios competidores peleando por el premio mayor, que sería la candidatura presidencial. Sin embargo, no sólo es el orden de los actores lo que está en juego. La forma de representar ese papel también es motivo de discordia en el arco opositor. Por un lado, la sobreactuación derechosa de Carrió, que desde la 125 viene abogando por llevar las retenciones a cero, e incluso en los últimos días polemizó con el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner y con la Federación Agraria al oponerse a la segmentación del gravamen, no dio frutos en las encuestas. Esta estrategia ultraoportunista difiere de la propuesta de Ricardo Alfonsín y el socialismo de llevar una postura mimética respecto a las políticas de centroizquierda que viene llevando a cabo el kirchnerismo. En su reciente visita a la Argentina, el filósofo Ernesto Laclau analizaba que el panorama político nacional se correría de conjunto a la centroizquierda y los competidores más serios del kirchnerismo no provendrían de una oposición que jugara por la derecha sino aquella que coqueteara por la izquierda. Con las limitaciones del caso, el ¨socialalfonsinismo¨ es la estrategia que parece estar teniendo más éxito, a juzgar por el triunfo del hijo del ex Presidente en las internas radicales sobre el Vicepresidente Julio Cobos, quien se anotó en la carrera presidencial con su voto no positivo a favor de la oligarquía de la soja. Por otra parte, la estrategia del travestismo que aplica la oposición cuando recicla viejas consignas de la izquierda como el 82% móvil carece totalmente de credibilidad. Bueno, termino el post porque ya casi me quedo sin ideas, igual que la oposición.
Los únicos momentos de unidad que muestra la "oposición" son aquellos marcados por los intereses que pretenden representar: los de la Sociedad Rural y los del multimedio Clarín. Por eso se los vió unidos para la foto en la larga y penosa mesa que iba de Joaquin Morales Solá al impresentable Olmedo con su célebre campera amarilla, el abanderado contra el matrimonio igualitario. En los últimos días, también se los supo reunidos recibiendo instrucciones de Héctor Magnetto, el CEO de Grupo Clarín.
Fuera de eso, la construcción ficticia que los medios llaman oposición no logra articular una alternativa política seria. Mientras tanto, el letrero de la obra "Yo represento a la Patria Sojera" sigue con su primer puesto vacante y hay varios competidores peleando por el premio mayor, que sería la candidatura presidencial. Sin embargo, no sólo es el orden de los actores lo que está en juego. La forma de representar ese papel también es motivo de discordia en el arco opositor. Por un lado, la sobreactuación derechosa de Carrió, que desde la 125 viene abogando por llevar las retenciones a cero, e incluso en los últimos días polemizó con el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner y con la Federación Agraria al oponerse a la segmentación del gravamen, no dio frutos en las encuestas. Esta estrategia ultraoportunista difiere de la propuesta de Ricardo Alfonsín y el socialismo de llevar una postura mimética respecto a las políticas de centroizquierda que viene llevando a cabo el kirchnerismo. En su reciente visita a la Argentina, el filósofo Ernesto Laclau analizaba que el panorama político nacional se correría de conjunto a la centroizquierda y los competidores más serios del kirchnerismo no provendrían de una oposición que jugara por la derecha sino aquella que coqueteara por la izquierda. Con las limitaciones del caso, el ¨socialalfonsinismo¨ es la estrategia que parece estar teniendo más éxito, a juzgar por el triunfo del hijo del ex Presidente en las internas radicales sobre el Vicepresidente Julio Cobos, quien se anotó en la carrera presidencial con su voto no positivo a favor de la oligarquía de la soja. Por otra parte, la estrategia del travestismo que aplica la oposición cuando recicla viejas consignas de la izquierda como el 82% móvil carece totalmente de credibilidad. Bueno, termino el post porque ya casi me quedo sin ideas, igual que la oposición.
miércoles, 7 de julio de 2010
Lorena en su Trinchera
El aspecto olvidado de la Libertad de Prensa: la LIBERTAD DE CONCIENCIA
LORENA EN SU TRINCHERA
En estos tiempos, en que tanto se habla de la libertad de prensa desde los mismos medios de comunicación, es bueno recordar que esa libertad tiene como elemento central un aspecto no casualmente olvidado por sus supuestos defensores: la libertad de conciencia o libertad intelectual del periodista respecto a la línea editorial que impone el medio en que trabaja.
Maliciosamente, los sectores que hoy tienen una posición hegemónica en el campo periodístico intentan identificar la libertad de prensa con la libertad de empresa para lograr así presentarse como víctimas de un supuesto intento de censura estatal. De la misma manera, olvidan la responsabilidad que tienen como empresas de comunicación de acercarse lo más posible a la objetividad, chequear las fuentes y actuar sin malicia, es decir, publicar habiendo tomado todos los recaudos que permitan confiar en la exactitud de aquello que publican.
El Estatuto del Periodista (Ley 12908) vigente desde 1946, establece un régimen de estabilidad especial para los trabajadores de prensa, al tiempo que deja claro que éstos no pueden ser privados del derecho a ejercer su profesión “como consecuencia de las opiniones expresadas por el periodista”. Sin embargo, la uniformidad que presentan los empleados de medios como Clarín y La Nación, hace sospechar que este principio no se cumple en absoluto al interior de estos multimedios que dicen ser abanderados de la libertad de expresión. Algunos casos de discriminación, como los denunciados por Víctor Hugo Morales respecto al Grupo Clarín o por Reynaldo Sietecase contra América TV, demuestran que este derecho es francamente evadido en la práctica por los grandes grupos económicos que ejercen, como otra de sus ramas lucrativas, la (in)comunicación.
Queda claro que es fácil hablar desde un blog y no en el chaleco de once varas de un multimedios. Por eso, este recordatorio de nuestro derecho olvidado intenta ser mi reconocimiento personal a quien es una de las responsables de ayudarme a descubrir mi vocación, a quien compartiendo el micrófono de Radio Mitre junto con Jorge Halperín y Adolfo Castelo hizo que me picara el bichito del periodismo. En fin, a quien dedicó su Martín Fierro contra la criminalización de la protesta social. A Lorena en su trinchera.
LORENA EN SU TRINCHERA
En estos tiempos, en que tanto se habla de la libertad de prensa desde los mismos medios de comunicación, es bueno recordar que esa libertad tiene como elemento central un aspecto no casualmente olvidado por sus supuestos defensores: la libertad de conciencia o libertad intelectual del periodista respecto a la línea editorial que impone el medio en que trabaja.
Maliciosamente, los sectores que hoy tienen una posición hegemónica en el campo periodístico intentan identificar la libertad de prensa con la libertad de empresa para lograr así presentarse como víctimas de un supuesto intento de censura estatal. De la misma manera, olvidan la responsabilidad que tienen como empresas de comunicación de acercarse lo más posible a la objetividad, chequear las fuentes y actuar sin malicia, es decir, publicar habiendo tomado todos los recaudos que permitan confiar en la exactitud de aquello que publican.
El Estatuto del Periodista (Ley 12908) vigente desde 1946, establece un régimen de estabilidad especial para los trabajadores de prensa, al tiempo que deja claro que éstos no pueden ser privados del derecho a ejercer su profesión “como consecuencia de las opiniones expresadas por el periodista”. Sin embargo, la uniformidad que presentan los empleados de medios como Clarín y La Nación, hace sospechar que este principio no se cumple en absoluto al interior de estos multimedios que dicen ser abanderados de la libertad de expresión. Algunos casos de discriminación, como los denunciados por Víctor Hugo Morales respecto al Grupo Clarín o por Reynaldo Sietecase contra América TV, demuestran que este derecho es francamente evadido en la práctica por los grandes grupos económicos que ejercen, como otra de sus ramas lucrativas, la (in)comunicación.
Queda claro que es fácil hablar desde un blog y no en el chaleco de once varas de un multimedios. Por eso, este recordatorio de nuestro derecho olvidado intenta ser mi reconocimiento personal a quien es una de las responsables de ayudarme a descubrir mi vocación, a quien compartiendo el micrófono de Radio Mitre junto con Jorge Halperín y Adolfo Castelo hizo que me picara el bichito del periodismo. En fin, a quien dedicó su Martín Fierro contra la criminalización de la protesta social. A Lorena en su trinchera.
domingo, 4 de julio de 2010
La hora de Latinoamérica
El primer y el segundo centenario, de 1910 a 2010
La hora de Latinoamérica
Si comparamos el clima intelectual y político del primer Centenario con el que nos tocó vivir este año, podemos observar que mientras en 1910 la mirada estaba puesta en Europa, en los últimos años hemos afilado la puntería centrándonos en nuestro continente. Esto se plasmó en un Bicentenario en el cual asistieron siete presidentes latinoamericanos con los cuales las relaciones vienen aceitándose desde la batalla “No al Alca” de 2005, que puso freno a las intenciones norteamericanas de libre comercio en la región. La inauguración de la Galería de Héroes Latinoamericanos el 25 de mayo de este año fue símbolo de ese camino por el cual deberíamos seguir transitando. Un mayor protagonismo de UNASUR en la región seguramente permitiría avanzar mucho más en este terreno.
A principios del siglo XX, las elites intelectuales inventaban el mito de la “Madre Patria” y daban rienda suelta a la construcción de una raza con aspiraciones europeas en un país construido a base de inmigrantes y mestizos. Nunca más evidente que una raza es una construcción social y no una categoría biológica. Pero más allá de esto, salta a la luz la intención de las elites intelectuales y políticas del momento de diferenciarse de los países latinoamericanos y asemejarse a Europa, aun a costa de negar- literalmente- a sangre y fuego la presencia indígena en el país. En consonancia con ello, la elite política argentina erigía su Estado barriendo la Patagonia de esta “molesta presencia” y abonando la tierra, al decir de Sarmiento, con sangre indígena.
Para demostrar esta diferencia, basta recordar que este año estuvieron presentes, no sólo los presidentes sino los pueblos, la música y la cultura americanas, tanto en los recitales como en los desfiles, mientras que la figura que se llevaba la atención en el primer Centenario era la españolísima Infanta Isabel de Borbón. También tuvieron lugar en estas fechas los reclamos de los pueblos originarios que el 20 de mayo marcharon por un Estado Plurinacional. Si se acepta que lo simbólico no es causa pero tampoco es casualidad, se estará de acuerdo en que el camino para la concreción de estas demandas está trazado pero habrá que abrirlo, como hiciera el Che con las malezas de la selva cubana, a machetazos. Los reclamos de sus tierras ancestrales hoy explotadas y estropeadas por la soja y la magnitud de la reacción oligárquica contra la “Resolución 125” que establecía unas tibias retenciones móviles a ese cultivo, nos indica que no será fácil. Pero el paso más difícil de todo sendero es el que se da primero, y ya está dado.
La formación de la UNASUR con la presencia del ex Presidente argentino Néstor Kirchner como su Secretario General, da la valiosísima oportunidad de profundizar el vuelco de nuestro país hacia el continente, fortaleciendo los lazos con nuestros países hermanos y logrando un mayor protagonismo de la región en el mundo. El rol político de UNASUR demostró su eficacia cuando peligró el gobierno democrático de Evo Morales en Bolivia. Imaginemos si se fortaleciera, a su vez, su función integradora a nivel económico y su rol humanitario para que lamentables momentos como la tragedia de Haití no sean oportunidades de recolonización norteamericana. Coordinar los valiosísimos esfuerzos de ayuda humanitaria de cubanos, venezolanos, argentinos, y de los diferentes países de la región, permitiría no ver repetida la foto de George W. Bush limpiándose las manos por tocar a un haitiano pobre. También evitaríamos ver a Barack Obama interpretando el penosísimo papel de héroe de color de una película de Hollywood en la cual Estados Unidos domina y apadrina lo que para ellos es una simple isla de su Patrio Trasero.
Hay una patria que renace en este bicentenario y es una Argentina latinoamericana. Sería importante que no volvamos a perder el rumbo ni la oportunidad. Ajustemos los relojes y las diferencias horarias, porque la hora de Latinoamérica está por llegar.
La hora de Latinoamérica
Si comparamos el clima intelectual y político del primer Centenario con el que nos tocó vivir este año, podemos observar que mientras en 1910 la mirada estaba puesta en Europa, en los últimos años hemos afilado la puntería centrándonos en nuestro continente. Esto se plasmó en un Bicentenario en el cual asistieron siete presidentes latinoamericanos con los cuales las relaciones vienen aceitándose desde la batalla “No al Alca” de 2005, que puso freno a las intenciones norteamericanas de libre comercio en la región. La inauguración de la Galería de Héroes Latinoamericanos el 25 de mayo de este año fue símbolo de ese camino por el cual deberíamos seguir transitando. Un mayor protagonismo de UNASUR en la región seguramente permitiría avanzar mucho más en este terreno.
A principios del siglo XX, las elites intelectuales inventaban el mito de la “Madre Patria” y daban rienda suelta a la construcción de una raza con aspiraciones europeas en un país construido a base de inmigrantes y mestizos. Nunca más evidente que una raza es una construcción social y no una categoría biológica. Pero más allá de esto, salta a la luz la intención de las elites intelectuales y políticas del momento de diferenciarse de los países latinoamericanos y asemejarse a Europa, aun a costa de negar- literalmente- a sangre y fuego la presencia indígena en el país. En consonancia con ello, la elite política argentina erigía su Estado barriendo la Patagonia de esta “molesta presencia” y abonando la tierra, al decir de Sarmiento, con sangre indígena.
Para demostrar esta diferencia, basta recordar que este año estuvieron presentes, no sólo los presidentes sino los pueblos, la música y la cultura americanas, tanto en los recitales como en los desfiles, mientras que la figura que se llevaba la atención en el primer Centenario era la españolísima Infanta Isabel de Borbón. También tuvieron lugar en estas fechas los reclamos de los pueblos originarios que el 20 de mayo marcharon por un Estado Plurinacional. Si se acepta que lo simbólico no es causa pero tampoco es casualidad, se estará de acuerdo en que el camino para la concreción de estas demandas está trazado pero habrá que abrirlo, como hiciera el Che con las malezas de la selva cubana, a machetazos. Los reclamos de sus tierras ancestrales hoy explotadas y estropeadas por la soja y la magnitud de la reacción oligárquica contra la “Resolución 125” que establecía unas tibias retenciones móviles a ese cultivo, nos indica que no será fácil. Pero el paso más difícil de todo sendero es el que se da primero, y ya está dado.
La formación de la UNASUR con la presencia del ex Presidente argentino Néstor Kirchner como su Secretario General, da la valiosísima oportunidad de profundizar el vuelco de nuestro país hacia el continente, fortaleciendo los lazos con nuestros países hermanos y logrando un mayor protagonismo de la región en el mundo. El rol político de UNASUR demostró su eficacia cuando peligró el gobierno democrático de Evo Morales en Bolivia. Imaginemos si se fortaleciera, a su vez, su función integradora a nivel económico y su rol humanitario para que lamentables momentos como la tragedia de Haití no sean oportunidades de recolonización norteamericana. Coordinar los valiosísimos esfuerzos de ayuda humanitaria de cubanos, venezolanos, argentinos, y de los diferentes países de la región, permitiría no ver repetida la foto de George W. Bush limpiándose las manos por tocar a un haitiano pobre. También evitaríamos ver a Barack Obama interpretando el penosísimo papel de héroe de color de una película de Hollywood en la cual Estados Unidos domina y apadrina lo que para ellos es una simple isla de su Patrio Trasero.
Hay una patria que renace en este bicentenario y es una Argentina latinoamericana. Sería importante que no volvamos a perder el rumbo ni la oportunidad. Ajustemos los relojes y las diferencias horarias, porque la hora de Latinoamérica está por llegar.
domingo, 27 de junio de 2010
Jueves 20 de mayo de 2010
Marcha de pueblos originarios a Plaza de Mayo
La plaza plurinacional
Más de 15 mil representantes de los pueblos originarios, que llegaron a esta capital desde diferentes puntos del país, confluyeron en el Obelisco para marchar a Plaza de Mayo. Sus representantes se reunieron con la presidente Cristina Fernández de Kirchner para pedirle la restitución de sus tierras y el reconocimiento de sus culturas en un Estado plurinacional.
La Plaza de Mayo los estaba esperando vestida de celeste y blanco para llenarse de colores. La cita era a las 13 en el Obelisco pero las columnas llegaron cerca de las 16. Para tan largo viaje, era poca la demora. Los pueblos originarios, representantes de diversas naciones preexistentes a la llegada de los españoles, marcharon desde diferentes puntos del país (como La Quiaca, Resistencia, Formosa, Neuquén y Mendoza) para plantar sus reclamos en el centro del poder político nacional.
En vísperas del fin de semana largo en conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo, el microcentro carecía del ajetreo de los días laborales, pero conservaba sus imponentes edificios y las pantallas gigantes que suelen distraer a los automovilistas en la intersección de las Avenidas 9 de Julio y Corrientes. Entre los rascacielos, ingresaron al microcentro los integrantes de más de 30 naciones indígenas con sus vestimentas típicas y sus banderas a cuadros multicolores montadas en palos de caña de azúcar, que se entremezclaban con otras banderas celestes y blancas de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y de Madres de Plaza de Mayo. La columna fue avanzando al compás de charangos, erkes (cuernos adornados con telas y pieles), zikus y cascabeles de pezuñas.
Cerca de las 17, los manifestantes llegaron a la plaza ingresando por Diagonal Norte. Las ancianas más representativas de las diferentes comunidades se acomodaron en el palco en sillas, de cara a los manifestantes y permanecieron allí las dos horas que duró el acto. Mientras tanto, una delegación encabezada por caciques y dirigentes de las comunidades ingresó a la Casa Rosada para plantear sus reclamos al Gobierno. La reunión alentaba las expectativas de un anuncio oficial en respuesta a sus reclamos.
En el fondo del escenario, una bandera verde y roja llevaba inscripta la consigna de la marcha: “Caminando por la Verdad, hacia un Estado plurinacional”. Los oradores fueron pasando a hablar por el micrófono dispuesto a un costado del escenario. Desde allí, agradecieron en varias oportunidades a Milagro Sala, dirigente de la organización Tupac Amaru y principal promotora de la marcha. En un testimonio sumamente emotivo, la voz quebrada de Patricia Alejandra Cruz -joven oriunda de Maimará, Jujuy- denunció la discriminación y saludó la unión acanzada en esta experiencia de viaje y lucha: “Hemos sido discriminados durante años. Ahora sé que no estoy sola. Sé que tengo hermanos, me he encontrado con todos ellos.”
Los oradores exigieron la restitución de las tierras que corresponden a los pueblos originarios y denunciaron la contaminación del medio ambiente: “Que se termine la minería a cielo abierto y la fertilización con agroquímicos”, dijo Techi, de la nación Comechingones. Luego, leyó el documento consensuado entre las comunidades que participaron de la marcha. “Queremos leerlo para que no quede, como tantas cosas, ahí encerrado”. Se refería a la Casa de Gobierno, donde transcurría la reunión en la cual se depositaban las expectativas de un anuncio oficial que respondiera a alguna de sus demandas. Entre los reclamos estuvieron la derogación del feriado del 12 de octubre y el reconocimiento de las lenguas originarias como lenguas oficiales del Estado. Algunos discursos se pronunciaron en Aymara y muchos de ellos terminaban con un saludo: Jallalla Pueblos originarios. “Jallalla significa que te vaya bien hermano”, explica Daniel Arjona, un docente que vive en el Barrio Tupac Amaru de San Salvador de Jujuy, mientras saca fotos a la Casa Rosada. “Esto siempre lo vemos por televisión”. Era la primera vez que veía la Casa de Gobierno y pisaba la histórica Plaza de Mayo. Con orgullo, mostraba las fotos de su paso por Córdoba y Rosario, donde los habían tratado muy bien. “Siempre las conocimos de noche, porque de día estuvimos viajando, mañana ya nos volvemos porque una semana afuera es mucho”. Para Daniel, quedaba claro que el viaje había valido la pena. Se llevaba en su cámara digital, una parte de la historia y el territorio argentino del que aún reclama formar parte.
A las 19, las mujeres que ocupaban el escenario fueron levantándose para dejar lugar a grupos musicales que dieron inicio al festival con carnavalitos y chacareras. Arriba y abajo del escenario, personas de todas las culturas amenizaron la espera bailando. Una espera que de otra manera se hubiera hecho larga, debajo de la llovizna y mientras caía la noche.
Finalmente, a las 21.30 salieron de la Casa Rosada los delegados. Milagro Sala explicó que se establecería una agenda de diálogo para debatir las propuestas que habían llevado los pueblos originarios y plasmarlas en iniciativas parlamentarias. Por ahora, volverían a casa con una gran experiencia vivida pero con las manos vacías de respuestas concretas a sus demandas. Sin embargo, Daniel ya lo sabía. Hacía unos instantes había dicho: “Este es sólo el comienzo de un largo viaje”. Un largo viaje para que esta Nación que cumple 200 años reconozca los colores que en este día inundaron su histórica plaza y se asuma de una vez por todas como un Estado Plurinacional. Para que también la patria se pinte de colores.
Marcha de pueblos originarios a Plaza de Mayo
La plaza plurinacional
Más de 15 mil representantes de los pueblos originarios, que llegaron a esta capital desde diferentes puntos del país, confluyeron en el Obelisco para marchar a Plaza de Mayo. Sus representantes se reunieron con la presidente Cristina Fernández de Kirchner para pedirle la restitución de sus tierras y el reconocimiento de sus culturas en un Estado plurinacional.
La Plaza de Mayo los estaba esperando vestida de celeste y blanco para llenarse de colores. La cita era a las 13 en el Obelisco pero las columnas llegaron cerca de las 16. Para tan largo viaje, era poca la demora. Los pueblos originarios, representantes de diversas naciones preexistentes a la llegada de los españoles, marcharon desde diferentes puntos del país (como La Quiaca, Resistencia, Formosa, Neuquén y Mendoza) para plantar sus reclamos en el centro del poder político nacional.
En vísperas del fin de semana largo en conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo, el microcentro carecía del ajetreo de los días laborales, pero conservaba sus imponentes edificios y las pantallas gigantes que suelen distraer a los automovilistas en la intersección de las Avenidas 9 de Julio y Corrientes. Entre los rascacielos, ingresaron al microcentro los integrantes de más de 30 naciones indígenas con sus vestimentas típicas y sus banderas a cuadros multicolores montadas en palos de caña de azúcar, que se entremezclaban con otras banderas celestes y blancas de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y de Madres de Plaza de Mayo. La columna fue avanzando al compás de charangos, erkes (cuernos adornados con telas y pieles), zikus y cascabeles de pezuñas.
Cerca de las 17, los manifestantes llegaron a la plaza ingresando por Diagonal Norte. Las ancianas más representativas de las diferentes comunidades se acomodaron en el palco en sillas, de cara a los manifestantes y permanecieron allí las dos horas que duró el acto. Mientras tanto, una delegación encabezada por caciques y dirigentes de las comunidades ingresó a la Casa Rosada para plantear sus reclamos al Gobierno. La reunión alentaba las expectativas de un anuncio oficial en respuesta a sus reclamos.
En el fondo del escenario, una bandera verde y roja llevaba inscripta la consigna de la marcha: “Caminando por la Verdad, hacia un Estado plurinacional”. Los oradores fueron pasando a hablar por el micrófono dispuesto a un costado del escenario. Desde allí, agradecieron en varias oportunidades a Milagro Sala, dirigente de la organización Tupac Amaru y principal promotora de la marcha. En un testimonio sumamente emotivo, la voz quebrada de Patricia Alejandra Cruz -joven oriunda de Maimará, Jujuy- denunció la discriminación y saludó la unión acanzada en esta experiencia de viaje y lucha: “Hemos sido discriminados durante años. Ahora sé que no estoy sola. Sé que tengo hermanos, me he encontrado con todos ellos.”
Los oradores exigieron la restitución de las tierras que corresponden a los pueblos originarios y denunciaron la contaminación del medio ambiente: “Que se termine la minería a cielo abierto y la fertilización con agroquímicos”, dijo Techi, de la nación Comechingones. Luego, leyó el documento consensuado entre las comunidades que participaron de la marcha. “Queremos leerlo para que no quede, como tantas cosas, ahí encerrado”. Se refería a la Casa de Gobierno, donde transcurría la reunión en la cual se depositaban las expectativas de un anuncio oficial que respondiera a alguna de sus demandas. Entre los reclamos estuvieron la derogación del feriado del 12 de octubre y el reconocimiento de las lenguas originarias como lenguas oficiales del Estado. Algunos discursos se pronunciaron en Aymara y muchos de ellos terminaban con un saludo: Jallalla Pueblos originarios. “Jallalla significa que te vaya bien hermano”, explica Daniel Arjona, un docente que vive en el Barrio Tupac Amaru de San Salvador de Jujuy, mientras saca fotos a la Casa Rosada. “Esto siempre lo vemos por televisión”. Era la primera vez que veía la Casa de Gobierno y pisaba la histórica Plaza de Mayo. Con orgullo, mostraba las fotos de su paso por Córdoba y Rosario, donde los habían tratado muy bien. “Siempre las conocimos de noche, porque de día estuvimos viajando, mañana ya nos volvemos porque una semana afuera es mucho”. Para Daniel, quedaba claro que el viaje había valido la pena. Se llevaba en su cámara digital, una parte de la historia y el territorio argentino del que aún reclama formar parte.
A las 19, las mujeres que ocupaban el escenario fueron levantándose para dejar lugar a grupos musicales que dieron inicio al festival con carnavalitos y chacareras. Arriba y abajo del escenario, personas de todas las culturas amenizaron la espera bailando. Una espera que de otra manera se hubiera hecho larga, debajo de la llovizna y mientras caía la noche.
Finalmente, a las 21.30 salieron de la Casa Rosada los delegados. Milagro Sala explicó que se establecería una agenda de diálogo para debatir las propuestas que habían llevado los pueblos originarios y plasmarlas en iniciativas parlamentarias. Por ahora, volverían a casa con una gran experiencia vivida pero con las manos vacías de respuestas concretas a sus demandas. Sin embargo, Daniel ya lo sabía. Hacía unos instantes había dicho: “Este es sólo el comienzo de un largo viaje”. Un largo viaje para que esta Nación que cumple 200 años reconozca los colores que en este día inundaron su histórica plaza y se asuma de una vez por todas como un Estado Plurinacional. Para que también la patria se pinte de colores.
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