viernes, 11 de marzo de 2011

Los sueños del andén y el sindicalismo que nos dejó en la vía

Los sueños del andén



Escucho el ronronear de tus pies de lata

Necesito dormirme con su temblor

El recuerdo del barullo de la estación

compensa el silencio del paredón

Se escucha una cumbia,

se escucha un rock and roll

Venden choripanes, discos

verdura, queso, pan y circo

Cuelgan de tus chapas calientes

esperanzas irredentas

buscando el mango de ayer

se aprietan en tus vagones

racimos de vidas que ata el azar

tropiezan en tus durmientes

los sueños del andén.






El sindicalismo que nos dejó…

en la vía


Corrían los años 60, época en que algunos jóvenes de clase obrera pudieron acceder por primera vez a la universidad. Por eso, no resulta tan extraño que el hijo de un peón ferroviario iniciara la carrera de Derecho. Podemos imaginarlo por los pasillos de la antigua facultad hablando de marxismo. Incluso era previsible que, siendo ferroviario él también, se sumara al sindicato y junto a la CGT de los Argentinos, motorizara en 1979 el primer paro contra la Dictadura Militar. Lo que sí resulta extraño es que se trate de José Luis Pedraza, la misma persona que hace unos días, 32 años después, dejó la lujosa torre de Puerto Madero donde vivía para probar las frías sombras de la cárcel, tras ser acusado como instigador del crimen de Mariano Ferreyra, un militante que tuvo la intrepidez de interponerse en las vías y así cuestionar los negocios de este sindicalista devenido en empresario.


Se trata del capítulo más reciente de la dramática historia que dejó como saldo más de 20 mil km de vías muertas, 85 mil trabajadores ferroviarios sin trabajo, cientos de pueblos fantasmas, nuevos puestos laborales precarizados, un pésimo servicio, un aire más contaminado gracias al predominio del modo automotor de transporte y lo que es más grave, el asesinato de un pibe de 23 años.

¿Qué pasó entre una escena y la otra, además de los años? La aplicación del paradigma neoliberal de los 90, la precarización laboral y las privatizaciones que entregaron a manos privadas áreas estratégicas de servicios sociales, entre ellos el transporte ferroviario. El sindicalismo cómplice del desguace de los 90 tuvo la corrupción como una de sus premisas. La Jueza Wilma Lopez acaba de procesar al titular de la Unión Ferroviaria en la causa que investiga el asesinato de Mariano Ferreyra. El fiscal Fernando Fiszer presentó serios indicios de que el sindicalista se quedaba con una diferencia entre el sueldo que el trabajador tercerizado debía cobrar como trabajador ferroviario y el que realmente llegaba a su bolsillo por estar fuera de convenio. Como si esto fuera poco, está acusado de organizar una banda de matones para reprimir a los trabajadores que debería representar, con el fin de cuidar sus negocios y su hegemonía dentro del sindicato. Esta acción de represión extra gubernamental, pero con aparente complicidad policial, fue la que culminó en el asesinato del estudiante y militante del Partido Obrero en octubre de 2010.

La precarización del trabajador ferroviario no es el único negocio del que participa Pedraza: desde 1998 la Unión Ferroviaria gerencia el Ferrocarril Belgrano Cargas. La concesión se extiende por 30 años, con opción a 10 más. Tampoco es el único servicio que prestó a las empresas privatizadas: los trabajadores ferroviarios fueron objeto de un plan de racionalización que dejó a 85.000 obreros en la calle.

La red ferroviaria fue otra de las víctimas de la turbia asociación entre dirigencias sindicales, el poder económico y los gobernantes en la última década infame. De los 35.746 km de vías operables que existían en el año 1988, quedaron solamente 8339. De las 2085 estaciones de tren existentes a principios de los ochenta, quedaron en funcionamiento solamente 1292*. Esta destrucción tuvo además un efecto arrastre para muchas economías del interior que recibían y despachaban mercadería y mano de obra a través del transporte ferroviario. Muchas estaciones se transformaron en páramos desiertos con graves consecuencias para pueblos que dependían de las vías ferroviarias tanto como las células del cuerpo dependen de las venas para dotarse de oxígeno.

Hay una víctima más del sistema privatista de los 90 que fundió los ferrocarriles: es el medio ambiente. A medida que avanzaban las privatizaciones, el transporte de mercaderías se fue realizando cada vez más a través de camiones y fletes. Así, terminó predominando el llamado modo automotor por sobre el modo ferroviario de transporte, con sus mayores costos, y consecuencias nefastas en lo que a contaminación se refiere.

Un panorama desolador, como una de esas estaciones abandonadas convertidas en piezas de museo viviente. El ferrocarril todavía debe emprender un arduo viaje de recuperación cuya partida está apenas anunciada por la bocina estridente de una locomotora.

*Los datos son de el libro "El ferrocidio" de Juan Carlos Cena, editorial La Rosa Blindada.

domingo, 6 de marzo de 2011

Segunda edición del Festival de Tango Independiente

El próximo sábado 12 de marzo empieza el Segundo Festival de Tango Independiente, que incluirá milongas al aire libre, conciertos y charlas sobre el género. Sus organizadores, la Unión de Orquestas Típicas y Fractura Expuesta Radio Tango, se oponen a la versión mercantilista de la cultura tanguera que pone énfasis en el sector for export, orientado principalmente al turismo. Afirman que no sólo “Agosto es tango”, como rezan los afiches del festival organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, porque la fiesta del tango “ocurre todos los días, durante todo el año”.


El festival, que se define como independiente, “antipostalero”, y autogestivo, busca recuperar el carácter popular de los festejos, que se perdió cuando el festival oficial fue reprogramado para agosto, en coincidencia con el periodo vacacional del hemisferio norte. Por eso, esta segunda edición incluirá tres milongas al aire libre, con la presentación de varios grupos en cada una de ellas. La primera, que inaugura el festival, se realizará en San Juan y Boedo el sábado 12 de marzo a las 21.30hs. La Boca será sede de la segunda milonga al aire libre que tendrá lugar en la puerta de Radio Gráfica el sábado 19 y finalmente, la milonga del Indio en San Telmo será el escenario de clausura del evento, el domingo 20.

Organizado por músicos y comunicadores que promueven día a día el acercamiento de las nuevas generaciones a esta música popular, el festival busca demostrar que el tango no es solamente una postal para turistas, sino que es un movimiento vivo que sostienen diariamente músicos, organizadores de milongas, profesores, bailarines y el público. Por eso afirman que se trata de un “recorte en la agenda porteña” que ocurre todos los días del año. Como en su primera edición en 2010, el festival será una excelente oportunidad para publicitar una actividad cultural muchas veces alejada de los grandes medios de difusión y tomar conciencia de la riqueza de la movida tanguera, que efinen como “un movimiento que ocurre hoy y que nos representa”.

Durante dos semanas de música y baile ininterrumpido se presentarán más de 20 orquestas y grupos integrados por músicos jóvenes en las diferentes milongas, teatros y bares que oficiarán de sedes del festival. Después de los carnavales, sigue la fiesta porteña pero esta vez con ritmo milonguero. Podés encontrar la programación completa del festival en www.orquestodromo.com.ar

 

viernes, 25 de febrero de 2011

Entre el amor y el odio. Peronismo y medios masivos

Amores y odios: la relación histórica del peronismo con los medios de comunicación

Históricamente y hasta la actualidad, las relaciones del peronismo con los medios de comunicación han sido conflictivas. La lectura que la historiografía tradicional hizo de esas relaciones fue de un simplismo liso y llano. En ella predominó la tesis del autoritarismo y control sin mayores matices. Es necesario recordar que las fuentes de la historia reciente son, al menos en un gran porcentaje, periodísticas: diarios, revistas, noticieros televisivos y programas de radio son a la vez fuente histórica y objeto de estudio. La ideología que presenta como objetivas estas manifestaciones es la misma que las hizo aparecer como fuentes históricas ventajosas en relación a otros documentos, que expresarían directamente las posiciones parciales de grupos de poder.
Luego de varias décadas de estudios en comunicación y luchas contra la concentración mediática- como la recientemente conquistada Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual- la objetividad de los medios está más que cuestionada. El disfraz de objetividad cayó y dejó al desnudo una urdimbre de intereses empresariales, complicidades con gobiernos de facto y campañas sucias contra gobiernos democráticos. Podemos sospechar que la historia oficial de los años del primer peronismo corrió el mismo riesgo de ser tergiversada que el que correría una historia de la dictadura militar o de la sanción de la Ley de medios escrita bajo el tamiz de los diarios hegemónicos.
La décadas del 40 y 50 fueron años de expansión de la industria cultural. Con mayor precisión, el historiador Jorge Rivera (El escritor y la Industria Cultural, Ed. Atuel, 1998) señala un auge de la industria cultural entre 1930-1955. Las conquistas laborales y salariales del período permitieron a la población trabajadora contar con más tiempo libre, a la par que veía aumentar sus ingresos. Esto impulsó el crecimiento del mercado interno, lo cual fue cierto también en lo que a bienes culturales se refiere. Sin embargo, ese crecimiento de cultura y su democratización son opacados por un discurso histórico que enfoca a los medios de comunicación de la época como víctimas de un intervencionismo estatal dirigido a controlar la información circulante.
Un análisis menos lineal, iniciado por una renovación en historiográfica que se produce en las décadas del 80 y 90, muestra que las relaciones de la industria cultural con el gobierno peronista eran mucho más complejas y no pueden ser explicadas solamente por un aumento del autoritarismo y el control estatal.
Lejos de estar en veredas separadas, las historias de la industria cultural y el peronismo fueron de una profunda imbricación. En vez de repelerse como agua y aceite, el peronismo construye una amplia hegemonía en los medios de comunicación y a través de ellos. De esta manera, el peronismo logra entablar un diálogo perdurable con una cultura popular influenciada por la industria cultural de masas.
La sanción del Estatuto del Periodista se produce al tomar el movimiento nacional peronista una reivindicación existente entre los trabajadores de prensa, que no sólo implica conseguir los derechos laborales que otros sectores estaban obteniendo. Con el estatuto, el sector sindical consigue el reconocimiento de los periodistas como trabajadores, mientras que hasta entonces eran considerados como “intelectuales”, en el marco de una prensa que tendría por misión el combate de ideas, desdibujando las divisiones de clase. El estatuto hecha luz sobre los intereses privados que se encuentran detrás de esa "misión" esgrimida y precipita de esa manera el reconocimiento de los diarios como empresas comerciales. En cierta manera, corona la evolución de la prensa tradicional agonizante hacia la prensa comercial masiva.
El reparto de subsidios por parte del estado es señalado unilateralmente como una medida de coerción sobre la prensa. Sin embargo, es la escasez de insumos como papel de diario y cinta fílmica que se produce como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, la que provoca el pedido de subvención de los sectores empresariales afectados y no al revés. La expropiación del diario La Prensa es otro de los caballitos de batalla de la historia oficial del autoritarismo peronista. Sin embargo, cuando se acerca la lupa para enfocar los negociados de ese diario con el papel prensa y se accede a la defensa de la medida por parte de John William Cooke en el Congreso, salen a la luz causas ocultas tras la versión de la sola censura a los diarios opositores.
Por otra parte, ya antes de ser elegido como Presidente, Juan D. Perón teje alianzas con parte de estos sectores empresariales y varias figuras artísticas, al atender sus pedidos de apoyo. Luego un hombre de la industria cinematográfica, Raúl Apold, que había sido parte de Argentina Sono Film, será el director de la política de propaganda del gobierno peronista a partir de 1949. También durante su desempeño como Secretario de Trabajo y Previsión, Perón entabla amistad con Enrique Santos Discepolo, célebre letrista de tango, actor y dramaturgo, quien defenderá acaloradamente las conquistas del nuevo gobierno durante la campaña electoral de 1951, a través de sus audiciones radiales. De otro artista prolífico (productor, director de cine, actor, guionista y cantante), Don Hugo Del Carril, es la famosa Marcha Peronista.
Pero el diálogo más rico que entabló el peronismo con la cultura masiva, no puede reseñarse en relaciones institucionales, sino en relaciones simbólicas, en un imaginario compartido que arraiga con fuerza en los sentimientos populares. No es dato menor que una de las figuras más importantes del movimiento, Eva Perón, haya sido actriz y se vista muchas veces como tal. La figura de Eva, sin embargo, es más que eso. La historia de Evita, que siendo de extracción humilde termina convirtiéndose en Primera Dama gracias a una historia de amor, guarda muchas similitudes con la tradición del melodrama, del radioteatro y la telenovela. Tiene la fuerza de simbolizar el ascenso social que empieza a dibujarse en el horizonte de la época. Pero, a diferencia de la mucama humilde que descubre ser hija del millonario, Eva no es precisamente sumisa ni pasiva. Su figura condensa tanto a la actriz como a la heroína, la muchacha humilde que logra el ascenso social y la trabajadora combativa, elementos que refuerzan una y otra vez la identificación con los sectores populares. Quizás esto sirva de contribución para explicar la intensidad de ese sentimiento peronista, que por ser un sentimiento, intenta explicar torpemente quien no participa de él.
Como en toda historia de amor, también la pasión del peronismo por los medios de comunicación esconde una cuota de voluntad de dominación. Pero es al fin y al cabo, una historia de amor, donde toda violencia esconde también el quiebre de la resistencia, un juego de seducciones mutuas que terminan engendrando nuevos equilibrios de amor y odio, amigos y enemigos de un viento de cambio que no deja nada como está. Como si fuera una de esas historias de los teleteatros no exentas de cachetadas ni de besos apasionados.

domingo, 19 de diciembre de 2010

LAS TUNAS Y NORDELTA, EL PARTIDO DE TIGRE, PARTIDO EN DOS

Entrevista a Marina Rollman, voluntaria en el Bachillerato Popular Raíces del Barrio Las Tunas, ubicado a una cuadra del barrio privado Nordelta

“Los divide un muro de cemento, con alambres de púa y eso marca una gran distancia”

Marina Rollman es estudiante de Sociología y vive muy cerca de la facultad, a una cuadra de Plaza Houssay. Sin embargo, desde hace más de un año viaja de dos a tres veces por semana al Partido de Tigre para dar clases como voluntaria en el Bachillerato Popular Raíces del Barrio Las Tunas, que tiene la particularidad de encontrarse a sólo (¿sólo?) un muro de distancia del complejo Nordelta.
En esta entrevista explica cómo surgió y qué función cumple este centro de educación popular y reflexiona sobre cómo cambió Las Tunas a partir de la construcción de ese exclusivo barrio privado.


Marina hace una pausa entre parcial y parcial para dar esta entrevista en esta época de exámenes agitada. Emerge por un rato de entre los apuntes del Centro de Estudiantes de Sociales para compartir su experiencia como docente en el Bachillerato Raíces del Barrio Las Tunas.


Educación popular


"La idea es que los alumnos trabajen sobre el contexto en el que están”

Revista La Posta: ¿Cómo llegaste a conectarte con la gente que trabaja en el Bachillerato como voluntaria?
Marina Rollman: Trabajé un mes en Antena Negra, Canal 4, un canal por Internet, y fuimos a cubrir una nota porque habían tomado un terreno para construir el bachillerato. El Bachillerato existía desde el 2007 pero necesitaban un espacio más adecuado porque el que tenían quedaba chico. Fueron al terreno de la esquina, que lo controlaba la puntera del barrio -Ana Grandi, arreglada con el intendente Sergio Massa- quien no lo estaba ocupando desde hacía años. Había construido solamente un tinglado, que todavía está y había un mástil porque supuestamente se iba a hacer una escuela, pero nunca la hizo. Según cuenta la gente del barrio hacía años que estaba así el terreno y la escuela no se construía.

LP: ¿Cómo surgen estos bachilleratos populares?
MR: Surgen a partir del 2004 para usar el espacio vacío que había en empresas recuperadas. Casi todos, Madereras, IMPA, Chilavert, que también tienen centros culturales, surgen dentro de empresas recuperadas, para darle un sentido social a estos espacios tanto para la comunidad como para los que están dentro de la fábrica, porque había muchos obreros que no tenían secundario y eso les hacía difícil conseguir mejores trabajos. Por eso, está orientado a jóvenes y adultos. Hay gente a partir de 16 años, de 30 y hasta de 50. Por la destrucción de la educación durante los años 90 estos sectores habían quedado al margen de la educación formal. Los bachilleratos populares vienen a responder a ese tipo de necesidades.

LP: ¿Qué diferencias notás entre la educación que podés haber recibido vos, o cualquier adolescente en una escuela estatal o privada y la que se imparte en los bachilleratos populares?
MR: Si te referís a planes de estudio, las formas de dar clases, la didáctica, sí, hay diferencias. Trabajamos con parejas pedagógicas, damos las clases de a dos, las materias en que hay suficientes profesores. En las clases de matemática a veces es difícil dar de a dos, porque hay menos profesores. La pareja pedagógica tiene varias ventajas. A veces uno da la clase y el otro ayuda con las tareas, preparamos las clases juntos, si uno no puede ir va el otro. La idea de la pareja pedagógica es que se puedan acompañar en el proceso de educar, que no es fácil. Nos concebimos como una organización política, por lo tanto el contenido que se dicta lo discutimos entre los profesores, y a partir de eso empezamos a delinear lo que nos interesa. Apuntamos a que las clases sean participativas y que los pibes puedan relacionarlo con su propio contexto y piensen, por ejemplo en sociología, categorías sociales o cómo sería la comunicación en el barrio, siempre pensando en el lugar donde están viviendo. Esas relaciones nosotros no podemos hacerlas porque no vivimos en el barrio entonces tienen que elaborarlo ellos. Esta es una idea de Paulo Freire, de trabajar con el contexto en el que están, desde el aquí y el ahora.


Las Tunas y Nordelta: Un muro, dos realidades
LP: ¿Cómo ves las condiciones en las que vive la gente del barrio Las Tunas, donde está el bachillerato?
MR: El barrio está en el Partido de Tigre, sobre el continente, no en las islas, Los que están más cerca de la ruta son de clase media, laburantes pero de clase media. Cuanto más alejado estás de la ruta las condiciones son más precarias. Hay un arroyo cerca, pero está sucio. Es una zona que está cerca de un frigorífico, por lo tanto a veces el olor es nauseabundo. No cuentan con cloacas, por ejemplo, suficiente luz, gas. Hay casas de material pero otras son de chapa, cartón o madera. Está a una cuadra de Nordelta.

LP: ¿Cómo afectó la construcción de este barrio privado la vida de la gente que vive en Las Tunas?
MR: Nordelta es un complejo de barrios privados que está, como te decía, a sólo una cuadra del barrio. Los divide un muro de cemento, con alambres de púa y eso marca una gran distancia. Hace poco estuvimos trabajando en el bachillerato cómo era el barrio antes que no estaba el muro y cómo es ahora. A partir de esto, hicimos una actividad para denunciar que antes de que construyeran este emprendimiento inmobiliario había un gran campo donde la gente iba a tomar mate, a encontrarse con sus amores, se hacía doma de caballo, como un espacio de recreación.

LP: Entonces, una de las consecuencias que trajo la construcción de este complejo habitacional de clase alta fue que el barrio perdió ese lugar de esparcimiento. ¿Qué otras consecuencias trajo?
MR: Algunos inconvenientes también se notan en las inundaciones. Para poner el muro hicieron un terraplén y el barrio quedó mucho más abajo. Nordelta instala un sistema de poldorización, con lo cual hay zonas que quedan más elevadas que otras para evitar que dentro de Nordelta se inunde y las zonas que más bajas quedan son las que más fácil se van a inundar, porque el agua va hacia las zonas más bajas. Esto genera que todos los barrios que están a su alrededor que en general son precarios, y quedan a expensas de lo que suceda adentro de Nordelta. Este complejo tiene una extensión de 16 km2, en un km2 hay 1.250 habitantes. En Las Tunas, de 6 km2, por cada km2 hay 6.667 habitantes.

LP: ¿Cuándo se creó Nordelta?
MR: Es un proyecto inmobiliario que arranca en los 90. Hay una resolución de 1992 que dice que había un desierto en esa zona y por lo tanto se podía construir un nuevo espacio urbano. Es re loco pensar un desierto en plena pampa húmeda. Para hacer este gran negocio inventan esto. Podrían haber puesto que es una zona no habitable, inundable, pero un desierto en medio de la pampa es ridículo.

LP: A La gente que vive en las Tunas le llega noticia del tipo de vida que se lleva en Nordelta. Tengo entendido que es muy lujosa y el contraste debe ser muy fuerte.
MR: Si, tienen forma de ver la forma en que se vive dentro. Nordelta vino, por un lado, a ser un espacio privilegiado para los ricos, un nuevo espacio urbano, un negocio inmobiliario y por el otro, vino a solucionar un problema de trabajo, si se quiere, que existía en el conurbano en toda la década del 90. La mano de obra que trabaja en Nordelta de dónde va a salir? De todos los barrios precarios que se estaban formando y estaban creciendo a la par de Nordelta. Hay mucha gente que trabaja en Nordelta como obreros de la construcción o personal doméstico. Cuentan que los controlan atrozmente para entrar y para salir. Les piden el documento, la firma, etc. Así que conocen lo que es Nordelta por dentro. A veces está abierto el portón y se puede ver hacia dentro. Son dos realidades muy diferentes que están cerca y están en contacto. Si sacás una foto desde dentro del muro podés ver las dos realidades y el corte es contundente.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Ni una muerte más

En este año que termina, en que la carrera presidencial está en preliminares, vuelve a aparecer como noticia cotidiana la violencia. Muertes ligadas a la protesta social, como en los 90 o como en 2001. Esta vez de la mano de la derecha recalcitrante que encarna Macri como en otro momento la encarnó Mendez, pero también de los elementos podridos que todavía afloran de lo viejo que no acaba de morir, como la burocracia sindical de los gordos de Pedraza, o la Policía Federal todavía impregnada de elementos que actuaron en la dictadura y de una historia de represión en democracia que se ha intentado revertir desde 2003. Pilares contrarios al cambio en donde se asientan los mismos cambios para tomar impulso, cuestiones que se dejan en stand by para lograr una hegemonía que permita la gobernabilidad, una estabilidad que permita gobernar al tiempo que se llevan a cabo grandes gestas contra los grupos monopólicos, contra la oligarquía, contra los poderes concentrados que se creyeron dueños del mundo y del país, y con razón. Pero esa estabilidad tiene en sus cimientos las cloacas de un modelo caduco, formaciones de poder que no son fáciles de disolver ni menos pueden disolverse de un sólo golpe o rápidamente como quisiéramos. Sería importante no sucumbir en ellas.
Otra vez nos duelen noticias de muertes pobres a las que ya no estamos mal acostumbrados y que nos sublevan. Mucho más cuando se escuchan voces de pornográfica xenofobia por parte de funcionarios y el mismo Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauritzio Macri. Estas tristísimas muertes como la de Mariano Ferreira, y los tres muertos de Soldati, son preocupantes y graves. La muerte no puede hacerse costumbre, tampoco la represión, no podemos acostumbrarnos a eso y mucho menos dejar que pase. Esta seguidilla debe terminar cuanto antes. El único camino que le queda a la derecha es sembrar el caos y presentarse como la opción de orden que venga a controlar el país con su mano dura. A eso juega Duhalde ofreciéndose ante sus amos en Washington. Hay que bloquear ese camino. Por eso, la Policía Federal y la gendarmería llegadas a Soldati tienen que ocuparse de que no haya ni una muerte más. No van a cuidar el parque, un parque que es en realidad un descampado en estado de escandaloso abandono, van a cuidar la vida de las personas que se encuentran en el Parque, mientras se inicia el proceso de negociación para solucionar el problema de vivienda que afecta a los ocupantes. Si la inoperancia del pro no logra dar una solución política a esta demanda, el Gobierno Nacional tendrá que ocuparse. No hay nada que perder y todo por ganar. No es sacarle las papas del fuego a Macri, más allá de la cuestión jurisdiccional. Es salvaguardar los derechos humanos a la vida, a la vivienda, y es demostrar cuál es el camino para conseguirlo. La política ha recuperado su jerarquía en relación a la economía y debe recuperarla respecto a la violencia.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Las luces del estadio

Suena Las Luces del Estadio, los acordes se sienten como puñaladas en el pecho y la letra te va descosiendo poco a poco el corazón que habías arreglado a puro remiendo, y con tanta dedicación. Esas noches que se acaban cuando todavía las piernas se mueven solas y la mano busca el vaso, la lengua su conversación, la risa su motivo. Queda el agijón de la culpa de aquellos momentos en que preferimos vivir cuidando un empate y no intentamos la milagrosa jugada de gol que nos ofrecía la gloria, a todo o nada. Las noches de milonga, las noches de baile que crueles se acaban, que tienen final cuando deberían ser eternas. Cuando se anuncia el maldito sol perforando el cristal de las ventanas y las pupilas se protegen instintivamente de ese atropello inesperado, de ese golpe sucio. Su final se siente como el de un fin de semana, de una vacación en la costa, de un cumpleaños o el fin de un amor. La muerte absurda de aquello que nació para ser eterno. Pero no apuren el final amigos, aguanten, que son sólo las luces del estadio…

martes, 30 de noviembre de 2010

La experiencia de ser persuadidos

“La persuasión”, obra escrita por la egresada del IUNA Erika Halvorsen, y dirigida por Luciano Cáceres, tiene la virtud de captar un aspecto central de la problemática de la sociedad actual: la circulación de la información y su funcionamiento, dentro de la lógica de los medios masivos. Esta sería una virtud a medias si lo hiciera desde lo teórico en vez de plasmar esta temática en una situación desopilante, donde el humor y la ironía son elementos centrales que, lejos de ser pasatistas, dejan traslucir críticas profundas, de esas que dejan pensando.

A pesar de presentarse en una sala improvisada, un nuevo espacio abierto recientemente en los recovecos del histórico Teatro Nacional Cervantes, que resulta un lugar un poco incómodo, la obra goza de un despliegue escénico interesante, apuntalado por la introducción de elementos multimedia que, lejos de la mera espectacularidad tecnológica, están muy bien integrados en el argumento de la obra. Las cámaras y la proyección de las actrices en vivo, así como el backstage que sucede detrás del escenario y del cual tenemos noticia a través de las cámaras, logran demostrar con elocuencia la construcción de la realidad, y cómo ésta adquiere verosimilitud, cuando es reflejada a través de la pantalla.

El argumento de la obra puede resultar absurdo- lo es- si se tiene noticia de él por fuera de su escenificación. Pero el desafío de la obra es persuadirnos para que nos resulte verosímil ese imposible. Y lo logra. Es, en este sentido, un experimento y un ejercicio reflexivo, tanto para los actores como para su público. Sentados en las sillas que ofician de butacas, los espectadores se ven tentados a creer en el testimonio de una viuda que denuncia que su marido fue secuestrado por Al Qaeda. Este secuestro, el de un mediano empresario argentino, tercerista de la construcción, sería el paso previo para la perpetuación de una serie de atentados. Desde un primer momento, el espectador accede a “la cocina” de la noticia y sabe que hay mucho de elaboración artificial en esta campaña, pero aún así, no pone en duda que esa noticia podría haber sido una de las tantas que se lanzan desde las pantallas de TV, hasta que se transforman en indiscutibles incluso para ellos mismos.

La persuasión habla de temas profundos pero abordados sin solemnidad y con humor, sobre todo con una buena dosis de humor negro, que- no está de más decirlo- puede herir algunas susceptibilidades para aquellos que no gocen de este tipo de humor tan particular. La obra aborda la lógica perversa de los medios de comunicación, la construcción de la noticia, el arreo de voluntades, y no deja de meterse en ásperos territorios cuando se adentra también en la utilización política de estas realidades construidas para la creación del miedo y sus peligrosas consecuencias. Como si esto fuera poco, no quedan afuera tampoco las relaciones familiares, los celos entre hermanas y las hipocresías de un matrimonio de clase alta, de esos que habitan los countries bonaerenses.

En resumen, “La Persuasión” ofrece un muy buen guión con una innovadora utilización de recursos multimedia que no se desconectan del argumento central, sino que lo enriquecen. Además, goza del despliegue de actores talentosos y no tan conocidos, que sorprenden en el escenario, como Susana Cart (Teatro por la Identidad), Cristina Fridman e Ignacio Rodríguez de Anca. Todo esto por una entrada económica a cambio de un muy buen espectáculo. Es además un ejercicio reflexivo que nos permite experimentar como los argumentos y hechos más inverosímiles pueden tornarse creíbles cuando los muestra una cámara. La obra hace honor a su título y logra persuadir. Por mi parte, creo oportuno persuadir a los lectores de que vayan a verla.

Título
La Persuasión

Autor
Erika Halvorsen

Director
Luciano Cáceres

Elenco
Susana Cart Cristina Fridman Ignacio Rodríguez de Anca

Asistencia de video
Verónica Mc Loughlin

Lugar
Sala Luisa Vehil,
Teatro Nacional Cervantes

Localidades: $30